Blog de Brandin

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Con el deseo de escribir y con una imaginación hiperactiva se pueden llegar a crear muchas cosas.

Capítulo 12: Oro

Escrito por BranDean 10-05-2014 en Los Buscadores. Comentarios (0)

Luego de pasar un tiempo en el hospital. Viktor se recuperó por completo. Se había sanado de sus infecciones y sus costillas rotas ya habían sanado. Luego de eso, recibió muchas visitas de inspectores de la policía. Todas esas entrevistas eran sobre Alex Vargas. Intentaron encontrar su guarida, pero no fueron capaz de encontrar mayor información.

Los forenses se volvían locos, tratando de descubrir, como era posible, haber recibido esa bala. Esta parte fue difícil de explicar para Viktor. Les dijo de que el había muerto por una bala que había cambiado de dirección en el aire. La policía no le creyó en el momento, pero la evidencia decía que no mentía.

El tiempo había pasado y Viktor estaba recuperado, físicamente. Pero las emociones y todo lo que vivió le dejaran una marca que no podrá quitarse nunca. Pensó en buscar más objetos, pensó en seguir con su vida, pensó en contactar otros buscadores, pero no tenía los medios para hacerlo.

En una tarde, Viktor estaba en su casa. El siguiente día regresaría a trabajar para la universidad. En dos días, Veronika, su exesposa regresaría a Londres junto con su amante y con la niña. Viktor sintió la necesidad de hacerle una llamada. Ella había estado preocupada desde su desaparición. Tomo su teléfono llamó.

-“¿Hola?”-

-“Si, Hola. Veronika soy yo Viktor.”-

“Oh Dios mío Viktor ¿Qué te ha pasado? Escuche lo que dijo la policía. Ahora mandan oficiales para que nos cuiden. ¿Qué has hecho? Te metiste en un problema verdad? Tú no eres así.”-

-“Oh, espera, cálmate un segundo. Si, estuve en un lio grande. Pero no fue mi culpa. Me secuestraron.”-

-“Por qué no me llamaste antes, estaba muy preocupada”-

-“Porque ya no soy tu esposo, no tienes nada que ver con mi vida ahora.”-

Silencio que duro un largo minuto.

-“¿Cómo está la niña?”-

-“Está bien, también se preocupa por ti. Y aunque no lo creas yo también.”

-“……………”-

-“¿Qué fue lo que te paso?”-

-“Me secuestraron.”-

-“Lo mismo me dijo la policía. ¿Qué quería? No pidió ningún rescate.”-

-“Creo que el dinero no era su motivación. Y sinceramente  no sé qué quería.”-

Claramente estaba mintiendo, no iba a decirle la verdad. No a ella.

-“Cariño ¿Con quién estás hablando?”-

Fue ahí cuando el amante de Veronika hablo. Su voz se escuchó por el teléfono Viktor colgó en el acto. Veronika intento llamarlo varias veces pero Viktor no contesto.

Al día siguiente cuando Viktor regresaba a su casa de la universidad. Se encontró con un hombre en la puerta de su casa. Despues de su secuestro no quiso tomar más riesgos, así que sacó una pistola que había conseguido y la escondió.

Se estaciono, bajo del auto. El hombre hablo.

-“Señor Zaitzeva, buenas noches. Sé que es un poco tarde pero, quisiera hacerle unas preguntas.”-

-“¿Es agente? Mire, ya conteste a todas sus preguntas, presente mi declaración. Yo ya no tengo nada más que decirle. Me permite ver su placa.”-

-“Soy el detective Dmitriev de las Fuerzas Especiales de Moscú. Dígame como era el asesino Usted lo vio cierto?”-

La piel de Viktor se helo. Sacó su pistola y la apunto hacia el hombre.

-“Usted no es un policía, es un Buscador.”-

-“Ok ok, calmémonos un poco, si es cierto, no soy policía, pero usted tiene negocios pendientes.”-

-“¿Con quién?”-

-“Con mi jefe. El señor Goldschmidt. Usted tuvo un encuentro cercano con “El Asesino”. Y sobrevivió.”-

-“¿Cómo lo sabe?”-

-“Porque el Asesino es el único que puede hacer esos tiros, ¿Podemos entrar? Esta frio esta noche.”-

El tipo se giró hacia la puerta esperando a que Viktor la abra, pero este le apunto y cargo su pistola.

-“Entrégueme su arma.”-

-“Vale, lo que tú digas.”-

Los dos hombres entraron y se sentaron en la sala.

-“Mi jefe, usted y yo somos Buscadores, y queremos lo mismo. He venido en su representación  para hacerle una oferta.”-

-“…………..”-

-“El señor Goldschmidt es un amante de este mundo. Y como tal, hará todo lo que sea posible para salvarlo. Y eso incluye luchar por la separación de los Objetos.”-

-“¿Porque creen que queremos lo mismo?”-

-“Porque el asesino no te mato. Eso nos dice que eres una buena persona. Y quieres salvar este mundo,”-

-“¿Ustedes lo conocen?”-

-“Claro que lo conocemos, él es toda una Leyenda entre los Buscadores, pero nadie sabe nada sobre él exactamente, aparte de sus acciones. Solo que es un Buscador muy poderoso, se dedica a recolectar Objetos que den Poder. Tú has visto de primera mano lo fácil que le resulta robárselos a otros buscadores normales”-

-“Si lo que dices es cierto. ¿Porque no me robo mi Objeto?”-

-“Seguramente porque no proporciona ninguna habilidad especial. Los Objetos son poderosos Viktor, y hay algunos que pueden conceder todo tipo de poderes. Seguramente le distes lastima y te dejo conservarlo. La verdad es que nunca antes, habíamos viste que EL hiciera algo como eso.”-

-“¿Tiene algún nombre o alias?”-

-“Nombre es desconocido, y alrededor del mundo tiene varios sobrenombres. Acá en Rusia los Buscadores lo llaman Ubiytsa.”-

-“¿Qué pasaría si acepto.”-

-“Tendrías todo nuestro apoyo económico, además de acceso total a nuestra red de información.”-

-“No me interesa, suena a que están todos locos.”-

-“¿Quieres hablar con él?”-

-“¿Personalmente?”-

-“Claro, aquí mismo tengo los boletos de avión. Ida y vuelta hacia los Estados Unidos, todos los gastos pagados. EL quiere hablar contigo. Estoy seguro que te va a convencer, así como el me convenció a mí.”-

-“Esto es algo serio. No puedo abandonar mi trabajo así como así.”-

-“¿Qué es lo que pasa cuando todos estén juntos?”- dijo el hombre.

Silencio. Viktor recordó todo lo que el Holder le había dicho. A Radovan y a Andrey, a Carl y a Alex.

-“Esto es una guerra Viktor. Por si no lo sabias, existen muchos Buscadores como Alex o como Ubiytsa. Que buscan reunirlos a todos. Claro tal vez no te encuentren mañana, pero ten por seguro que ellos no descansan. Mi jefe es un noble hombre que invierte su fortuna en esta causa. Según el, la existencia de los Objetos se hará publica. Los gobiernos lucharan por ellos. Habrá más guerras. Y todo tipo de horrores se desataran por el mundo. Nosotros trabajamos para evitar eso. Nosotros luchamos por su Separación, y te queremos dentro.”-

-“Yo no sé nada de combate, ni de búsquedas.”-

-“Y cuando te has detenido por no saber algo? Nosotros te enseñaremos, te vamos a entrenar.”-

-“Tengo que pensarlo”

-“Esta bien, tomate tu tiempo. Ten. Quédatelos.”-

El falso oficial Dmitriev le entrego los boletos junto con 50,000 dólares en efectivo. Como una muestra de buena fe.

-“En este papel, esta mi número, contáctame cuando tengas tu respuesta. Y por cierto quiero que estés pendientes de las noticias, tal vez descubras algo interesante.”-

El hombre se fue caminando, y desapareció entre la noche. Viktor se fue a dormir. Esta gente hablaba en serio. No podía ignorar el hecho de que ahora él era un Buscador, y que allá afuera, hubieran más personas, intentando reunirlos. Buscando el fin del mundo. Podía confiar en estos tipos. ¿Es esta una trampa? No podía hablar con nadie acerca de esto. Estaba solo.

Una soledad terrible. Donde no puede confiar en nadie. Donde solamente puede depender de sí mismo. Su mente no dejaba de dar vueltas. Intentaba dormir, pero la presión de esa decisión era demasiada. Había jurado detener su Reunión. Esta era una oportunidad perfecta. Debía aceptarla.

Cerca de las 12:58 de esa noche. Sintió el llamado.

“¡Ven por mí!”

“AAAAAAAh”

Sabía lo que era. Un Objeto, uno diferente lo estaba llamando. No podía huir a su destino. Esa noche no durmió bien.

A la mañana siguiente, a las 8. Decidió llamar a Dmitriev.

-“Hola.”-

-“Necesito ayuda. Un Objeto me está llamando.”-

-“¿Enserio? Hmmm. Rara vez un Buscador es llamado dos veces, ni hablar de varias más.”-

-“¿Sabes que es lo que pasa?”-

-“Sí que lo sé, te puedo ayudar. Si vienes con nosotros, no tendrás que sufrir mucho con las torturas de los Shadow People.”-

-“¿Los quién?”-

-“Los diablillos que hacen maldades en tu vida, cuando no respondes el llamado. Pueden adoptar forma humana. Tienes una semana antes de que destruyan tu vida por completo.”-

-“Nos vamos hoy en la tarde”-

Desde el otro lado del teléfono, el hombre suspiro y sonrió de alivio.

“Te veré en el aeropuerto”

El periódico de la mañana tenía en primera plana. Un almacén había sido encontrado con los cuerpos de 4 hombres y una mujer colgados desnudos y sin cabeza. La policía no tiene pistas de quien podía ser el causante además de que las cuatro cabezas decapitadas presentaban heridas de fuertes impactos de balas de alto calibre.

Los cuerpos parecían tener un buen tiempo de estar ahí.

A Las 7 pm de esa noche Viktor y Dmitriev estaban en el vuelo de primera clase hacia Harvey Illinois. Hogar de Goldschmidt alias “Gold”. Leían las noticias.

-“¿Estas personas?”-

-“Seguramente Buscadores independientes, ya sabes quién los mato. Descuida, ahora estas en nuestro bando. Estas bajo la protección de Goldschmidt.


Capítulo 11: убийца (Ubiytsa)

Escrito por BranDean 10-05-2014 en Los Buscadores. Comentarios (0)

Al salir, pudo ver claramente el automóvil de Alex estacionado al frente. Alex le hizo una señal y Viktor cruzó la calle, se subió al auto y se fueron.

-“¿Cómo te fue?”-

-“Sobreviví.”-

Viktor le mostró la bolsita con el Objeto dentro, Alex lo tomó. Durante un par de segundos lo observó, luego siguió conduciendo. Viktor estaba sentado en el asiento del pasajero adelante, aún tenía la bomba de ácido atada a él. Nadie dijo algo durante el viaje. Alex condujo hacia el lado pobre de la ciudad. Recorrió varios callejones, hasta estar muy dentro entre varios edificios abandonados. Se estacionó, sacó su pistola y le ordeno a Viktor que saliera del auto.

Con Viktor por delante, entraron a uno de los edificios viejos, era un poco más del medio día. Pero en medio de tantos edificios, y con muchas nubes en el cielo, el lugar se veía muy oscuro. Eso sumando también que el edificio no tenía electricidad. El piso y las paredes estaban húmedas y olían mal. Ambos subieron las escaleras hasta llegar al décimo piso. Al llegar se acercaron a una puerta, Alex le dio una llave a Viktor, para poder abrirla.

“Cling, Cling, Cling”

Aparentemente ese edificio fue un complejo de apartamentos, que tuvo que ser desalojado por un incendio provocado por una fuga de gas. A pesar de que la fuga había sido reparada, ninguno de los inquilinos quiso regresar al lugar, y con el tiempo fue abandonado, junto con los demás a su alrededor.

Los dos entraron al departamento. Alex se acercó a la ventana y la cerro.

-“¿Qué es lo que hace?”-

“Cling, Cling, Cling”

-“¿Quien?”-

-“El Objeto. ¿Qué es lo que hace?”

Viktor reflexiono un poco.

-“Lo que hace este objeto. Esto será la muerte de su Buscador si este lo ve. Moriría instantáneamente. Yo podría aprovechar esto para engañarlo, hacer que se mate solo. Por qué ahora él es el Buscador, o ¿todavía lo soy yo?”- todo esto pensó Viktor antes de responder.

“Cling, Cling, Cling”

-“Si, realmente es un Objeto lo que traes aquí. Las campanas llevan sonando un buen rato”-

Las campanas de viento sonaban suavemente, claramente reaccionaban ante la presencia del objeto de Viktor. Alex mantenía a las campanas y el Grimorio en este lugar, solo por esta vez. 

-“¡El Grimorio!”- Recordó Viktor. –“¿Qué clase de información posee?”

Aunque no estaba seguro del contenido del libro, sabía que debía de estar relacionado con los Objetos. ¿Si Viktor miente, lo sabrá Alex? Había leído el Grimorio varias veces, posiblemente ya sepa algún tipo de información sobre este Objeto en particular, o tal vez no. No podía arriesgarse. Su última luz de esperanza, su última salida había sido bloqueada. Sus posibilidades de escapar por sí mismo eran cero. Cualquier vago intento por escapar lo llevaría a una muerte horrenda, pero lo más importante era lo que le pasaría a su hija. Alex es capaz de hacerle las peores torturas a la pobre niña.

Decidió decir la verdad.

-“Si su Buscador lo ve Este morirá.”- Dijo Viktor mientras con señas Alex le ordenó que pusiera llave a la puerta y le devolviera la llave.

-“¿Morirás tu o yo?”-

“No lo sé, tal vez yo.”

Alex observo a Viktor con una mirada inquisitoria en busca de mentiras. Era la misma mirada que tenía al estar frente a la computadora buscando algo sospechoso, en sus tiempos con Google. Luego de un tiempo y sin encontrar nada fuero de lugar dijo:

-“Bien, te creo. Me has servido bien Viktor. Eres un gran cómplice.”

Viktor no dijo nada. Y luego de otros minutos Alex continuo hablando.

-“Eh cambiado de opinión. Como veo que me has servido tan bien, no te voy a matar. En cambio, serás mi Buscador personal. Harás las misiones y me entregaras los objetos. Claro que habrá que escuchar la radio primero.”

-“Esta pesadilla no se termina acá.”- Pensó, mientras sus ojos se abrieron como platos. “Esto es el colmo. Te tengo que detener aquí y ahora.”-

Él tuvo mucha suerte en esta misión, arriesgo su vida por un Objeto inservible. No tenía un plan específico, se acercaría a Alex eh intentaría quitarle la pistola para matarlo. Un plan de lo más arriesgado y estúpido, pero su mente no pensaba con claridad. Estaba listo para atacar cuando…

-“¡BAAM!”-

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Un instante. Duro menos de un segundo. Viktor no podía creer lo que veía, ni lo que acababa de ver. Su reacción fue la de arrojarse al suelo y buscar un sitio donde esconderse. En su cara podía sentir pequeñas gotas de sangre. Era la sangre de Alex, que lo había salpicado. Frente a él se encontraba el cadáver de Alex. Su cráneo había sito destrozado de la nariz hacia arriba, su rostro era irreconocible.

La causa de su fin, un disparo de un rifle de alto calibre, pero esto no era posible. Detrás de Alex solo había una ventana, que también fue destruida, y detrás de esta estaba el muro del edificio que se encontraba a un callejón de distancia. Era prácticamente imposible que un francotirador hubiera efectuado ese tiro. Pero Viktor lo vio.

Duro unas décimas de segundo, pero logro ver como la bala de alto calibre, tal vez de 12 mm, decenio y luego, bruscamente, como un colibrí, cambio de dirección hacia un ángulo recto, traspasando la ventana eh impactando la nuca de Alex.

Luego del disparo la habitación se encontraba inmersa en un silencio espectral. Un minuto había pasado desde la muerte de Alex. Viktor no se movió de su esquina, tampoco produjo ningún sonido. El francotirador podría estar observándolo, buscándolo.

Pero, el Objeto del Viento comenzó a sonar. Las campanas están sobre el suelo, cerca del cadáver, él las tenía antes de morir, en su mano. El Grimorio y la llave están sobre una mesita cerca de ahí. Las campanas sonaban y sonaban. Estaban anunciando la proximidad de un objeto. Viktor lo sabía muy bien, alguien se acercaba, un Buscador. Su terror se incrementó más cuando el sonido de las campanas se incrementó.

El objeto se acercaba, aún más cerca. El sonido no dejaba de incrementar. Era más ruidoso cada segundo.

-“No es uno solo. Son varios.”-

Esa fue su conclusión. No sabía cuántos Buscadores eran, o cuantos objetos tenían, solo sabía que estaban más cerca.

Luego se escuchó un tremendo golpe, sobre el edificio. Algo había caído sobre la terraza, debió ser muy pesado, o debió de golpearlo con mucha fuerza. Se escuchaban pasos.

-“Es uno.”-

Solamente era posible percibir a una persona, y esta sabía dónde estaba Viktor. El Buscador se acercaba rápidamente por la escalera de incendios. Hasta que lo inevitable pasó. Un hombre entro violentamente por la ventana. En su mano izquierda portaba un rifle, con una mira que parecía haber sido agregada.

Después de entrar el hombre se paró frente al cadáver. Era un sujeto alto, y de una constitución física muy fuerte. Sus ropas tenían la apariencia de las de un mendigo en tiempos de invierno. Traía unas botas cafés, llenas de lodo seco con nieve y tierra. Muy sucias. Pantalones de invierno oscuros, estaban muy desgastados. Llevaba puesta una chaqueta cerrada, era café clara con bordes amarillos en los hombros. También tenía guantes de cuero con diseños blancos y rojos.

Describir sus facciones faciales era difícil. Desde su cuello hasta debajo de sus ojos, un pañuelo negro, o un pedazo de tela viejo cubría su boca y nariz. Solamente sus ojos eran visibles junto con un poco de piel blanca expuesta. Aparte de eso, traía una especie de capucha sobre su cabeza. Esta cubría su cabello, que Viktor supuso era negro. Al parecer la capucha roja oscura, había sido cosida a la chaqueta.

Y fue ahí, cuando por un instante, Viktor  pudo ver su mirada claramente. Uno de sus ojos, el derecho era amarillo ámbar, y el izquierdo era azul. Esta era una mirada profunda e impactante, como también decidida y apasionada. Con esos ojos fue como El tipo miro a Viktor.

Él se acercó sin pronunciar palabra hacia el Grimorio y los otros dos Objetos. Una vez su mano toco las campanas de viento, estas lo aceptaron como su nuevo dueño y dejaron de sonar. Guardo los Objetos dentro de una bolsa que colgaba en su espalda. Todos excepto uno. El Objeto de Viktor que todavía estaba en la bolsita. Lo Observo por un instante. Luego miro a Viktor, él había sido ignorado, pero no olvidado.

El hombre se lo lanzó a Viktor, con una cruda y fría voz dijo:

“Este te pertenece.”

Luego, el hombre camino hacia la puerta que estaba con llave, y de una fuerte patada la derribo. Luego se lanzó por la ventana. Cayó al suelo y se fue corriendo, perdiéndose entre las calles.

-“Está escapando. El cumplió con su misión. Sabia sobre el localizador, tuvo que haber disparado desde una distancia segura y luego corrió hasta aquí. Vino por los objetos. ¿Cuántos tenía? Debieron de ser muchos.”- Esas fueron las suposiciones de Viktor. Las campanas de viento hicieron mucho ruido, lo que significa que el portaba consigo muchos Objetos. ¿Los habrá robado también?

-“Nos estaba vigilando, él tenía información precisa de nosotros.”-

Aterrador. Fue la palabra que se le vino a la mente. Este Ubiytsa, este asesino, espero hasta el último momento para dar su golpe. Viktor pudo sacar muchas conjeturas. Se acercó hacia la ventana, miro hacia abajo. No había huellas en el suelo. Miro hacia arriba, las escaleras de incendios se veían golpeadas. Fue mientras veía las escaleras, que Viktor pudo notar algo extraño. Vio unos espejos que estaban posicionados  sobre la escalera y en el otro edificio.

-“Usaste los espejos para apuntar. ¿Con quién trabajas?-“

Para efectuar este disparo, se necesitó de preparación, muy precisa, este tipo sabía lo que hacía. Pero el disparo.

-“Es un tiro imposible.”

Viktor hiso una pausa para pensar, en lo que había vivido. Balas que cambian de dirección en el aire ya no eran sorprendentes.

Viktor tomó el interruptor de la bomba de ácido, salió del edificio. Fue hacia la calle y tomo un taxi. Pidió que lo llevaran a la estación de policía más cercana. Al llegar, explicó a los oficiales su condición de desaparecido, y todo lo sucedido. Al menos las partes creíbles.

Varios especialistas le removieron la bomba, y oficiales fueron enviados para saber cómo estaban su exesposa y su hija. Estaban Bien


Capítulo 10: Perdedores.

Escrito por BranDean 10-05-2014 en Los Buscadores. Comentarios (0)

-“Buenas, vengo para ver a The Holder of the End.”-

Viktor había hablado y todos en el escritorio escucharon su voz.

-“¿Realmente estas personas no saben de los Holders? De seguro que sí. Y la verdad no creo que sean humanos. Estos seres son una especie de sirvientes, tal vez hayan matado a las verdaderas personas que trabajaban aquí, o en todos los manicomios del planeta. Esto suena absurdo. Pero si pueden hacer volar un edificio entero, que más podrán hacer.”-Pensó Viktor, mientras veía detenidamente los rostros de los empleados.

-“Ese maldito me las va a pagar, tengo que encontrar la forma para escaparme, y quizás ir con la policía, aunque. No sé qué más podrá hacer ese Grimorio. Solo me queda hacer esta estúpida prueba, y esperar no morir en el intento.”- Pensó Viktor

-“Disculpe pero dije que tenía que ver al…”-

-“Lo escuche la primera vez, venga con migo.”-

-“¿Que estarás pensado ahora maldito enfermo?”- Pensó Para si Viktor.

Alex, se había quedo dentro del auto, al otro lado de la calle. Observaba a Viktor desde ahí. Sabía que no podía escapar. La bomba que estaba alrededor del cuerpo de Viktor, tenía un dispositivo de localización GPS. Que se activa si Viktor se aleja a más de 100 metros de otro dispositivo en posesión de Alex. Si él intentaba escapar, la bomba explotaría inmediatamente causándole una muerte atroz.

Google es una empresa multimillonaria, que maneja millones de terabytes de información, no por día, sino que por segundo. Ahora, esta empresa privada  es la más grande fuente de acceso a la información del internet. Sin todos los servicios que esta compañía ofrece, el acceso a la información sería mucho más complicado. Ahora bien, cabe destacar que esta empresa privada tienen una relación muy especial con su país matriz; Estados Unidos.

Google esta obligado a dar seguimiento a esas búsquedas que, de vez en cuando, se dan en la red. Una persona cualquiera, sin saberlo, puede ponerse a sí misma bajo la lupa, cuando introduce algunas frases sospechosas en su buscador. Como por ejemplo “¿Cómo fabricar una bomba?”

En el mismo instante cuando alguien es objeto de sospecha, Google comienza indagar en sus historiales de navegación, sus descargas, sus cuentas en páginas web conectadas a Google y demás información personal del usuario. Si estas búsquedas se repiten en un extremo, o si Google encuentra suficientes pruebas como para hacer una acusación, esta se ve obligada a presentarle un reporte al FBI, donde ellos se encargarán del asunto.

El problema es que durante los últimos 10 años, hacer esto se ha hecho cada vez más difícil. Investigar o atrapar a aquellos que disfrutan de la pornografía infantil, un negocio muy lucrativo. La situación se ha expandido tanto que ni Google ni el FBI se dan abasto para ir detrás de cada pequeño pedófilo en el internet. Así que se ven en la penosa situación de solo investigar a los peces gordos. Estos usuarios especiales son investigados por un departamento igual de especial de Google. Según la compañía no existe, pero tiene un trabajo muy definido y varios empleados dispuestos a hacerlo.

Las personas que trabajan en este departamento son las que por fuerza, y tienen que revisar y explorar cada mínimo detalle, de las actividades en línea de los peces gordos. En pocas palabras, su trabajo era estar sentado frente a una computadora, revisando lo peor del internet.

Pornografía infantil, zoofilia, decapitaciones, violaciones y todo tipo de depravaciones estaban a la orden del día. No hace falta decir que los empleados que trabajan en este departamento tienen que firmar un contrato de absoluta confidencialidad. No pueden hablar de lo que han visto. Incluso después de dejar de trabajar para Google. Todos los empleados están forzados a realzar pruebas psicológicas, antes, durante y después de trabajar. Cuando un empleado reprueba estos exámenes, su contrato corre un alto peligro de ser terminado.

Este fue el caso de Alex Vargas. Él fue un empleado de este infame departamento. Luego de 5 años trabajando ahí, viendo todo tipo de material mórbido, grotesco y asqueroso, reprobó una prueba de análisis de perfil psicológico.

Mientras Alex se encontraba en su automóvil, a kilómetros de distancia de su hogar, pudo recordad muchos momentos gratos cuando trabajo para Google. Todos los empleados reciben ayuda y tratamiento si era necesario. Alex no quiso aceptar esta ayuda luego de su prueba fallida. Fue en ese puesto donde su mente había sido corrompida. Poco después se volvió un Buscador, y ahora con el localizador y el Grimorio, la tarea de reunir los objetos se vuelve mucho más fácil. Porque es  más sencillo robar un objeto a otro buscador que a un Holder. Esto era cierto en teoría porque encontrar a otro Buscador es muy difícil.

Dentro de la prueba, Viktor había superado todos los inconvenientes. Al llegar a la última habitación, fue el momento más espantoso de su vida.

Esta era la primera vez que veía a un Holder. Toda la experiencia fue de lo más aterradora, pero finalmente todo está a punto de acabar. Solamente tiene que tomar el objeto de las manos del Holder. Esto sin mirarlo.

Para no caer en tentación, Viktor se colocó un pedazo de tela alrededor de sus ojos. También saco una pequeña bolsa de cuero del tamaño de su mano, un poco más grande en realidad. Ahí es donde guardaría el Objeto.

-“Las advertencias son claras, si lo veo, será mi final.”-dijo Viktor.

Era el momento para hacer su pregunta. Esta parte puede ser de lo más difícil. Ya que los Holders siempre responden con la verdad, y muchas veces el contenido de sus palabras es más de lo que la mente de una persona promedio puede soportar.

-“¿Qué pasa cuando todos están juntos?” –dijo Viktor.

La criatura lo miro fijamente a los ojos y respondió a la pregunta con horripilante detalle. La información. La verdad de saber lo que pasará con el mundo, con todas personas, con todo el universo, puede ser demasiada para muchos. Pero no para Viktor. No podía ver, pero podía escuchar perfectamente las palabras del Holder, cosa que al mismo tiempo le provocaban unas visiones tan malvadas y tan perversas que por un instante su mente casi se vuelve loca y se desmaya. La tortura duro por muchos años. Más de los que Viktor pudo contar. Esta era la historia del fin. Del fin de todo. Del mundo, del universo y también de los propios Holders.

-“¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh! Esto, esto, esto esto esto esto esto esto esto esto ¡ESTO! No puede ser, no puede pasar…. Ahh ahh. Los Objetos no deben ser reunidos jamás. ¡Jamás! Yo, yo haré todo, todo lo que este en mi poder para evitarlo. Este mundo es corrupto y cruel, lleno de gente cruel. Pero es un lugar bello. ¡Holder! Escúchame bien. Tú y los demás sabrán, que nunca estarán todos juntos. Yo se los juro.”

Viktor tomó una pausa. No podía ver, pero podía sentir la presencia del Holder que lo observaba silenciosamente.

-“Alex, yo, tú, mi hija, nada de eso importa ahora. Lo que de verdad importa son los Objetos, debo evitar su Reunión. Y luchare por su Separación.”-

La mirada de Viktor no podía estar más decidida. Esta sería su nueva misión. La verdad que el Holder le reveló, era la luz de esperanza que necesitaba, a pesar de ser el fin de todas las cosas.

Viktor se sentía de lo peor, su estómago era un remolido de ácido. Su cabeza le dolía, se sentía drogado de nuevo. Sintió un pesar muy profundo en su corazón y una tristeza tan grande que no pudo evitar llorar. Lloro la perdida de toda la existencia, de todo lo bello en este mundo. Se lamentó de las maldades que van a pasar. Se lamentó de la naturaleza malvada del hombre. El infierno que conocía no será nada en comparación a lo que vendrá si los objetos se juntan.

-“¡Agh! ¡Ahh aegg!”- Viktor vomitó en ese momento. Su estómago, que estaba medio vacío, quedo seco, luego de expulsar la poca pasta dulce que le daba Alex. De verdad que sabía el posible destino del universo.

Luego de unos minutos Viktor se calmó. Aun sin poder ver, se acercó al Holder despacio. La criatura abrió su mano y dentro había una forma extraña. Viktor lo tomó, intentando sentirlo para descifrar que forma tenia, pero esto le pareció imposible.

No tenía una forma específica, esta cambiaba constantemente. Colocó el objeto en su bolsita y el Holder regreso a su esquina. Misión cumplida. El Objeto del Fin, este es el Objeto #1 de 538. Si su Buscador lo ve, será su muerte.

Unos momentos después de haber conseguido el objeto, Viktor trató de quitarse la venda, pero algo extraño sucedió. Con sus ojos aun vendados, pudo sentir como una mano lo tomaba fuertemente del brazo izquierdo y otra mano del derecho.

-“!¿Pero qué…?! ¿Quiénes son ustedes?”-

No podía ver quienes o que eran, pero opuso resistencia.

-“¡Aléjense de mí! Esto no es parte de la prueba”-

Con muchos jaloneos y esfuerzo logró liberar sus brazos, pero la bolsita con el Objeto del Fin ya no estaba. Viktor se quitó la venda y pudo ver a 2 personas frente a él. Uno de ellos tenía la bolsita, el otro solo lo observaba. No los reconoció en el momento, ya que la luz en ese lugar era muy poco, pero cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad y pudo ver mejor sus rostros su sorpresa fue grande.

-“No puede ser. ¿Ustedes? Pero…. Pero cómo?”-

Eran cadáveres ambulantes, el primero parecía tener años de haber muerto, la poca carne que tenía estaba en estado de putrefacción tardía, el otro estaba en condiciones similares, solo que este no tenía el brazo derecho y tampoco ojos, ni la parte baja de su mandíbula. El Primero dijo:

-“Esto es mío. ¡Yo lo gane!”-

-“Radovan, Andrey. ¿Cómo terminaron aquí? Con que, por eso estuvieron ausentes. Jamás creí verlos aquí chicos. Escuchen, lamento mucho lo que les pasó, pero este Objeto es mío ahora. Lo quiero de vuelta.”- Dijo Viktor con voz decidida y extendiendo su brazo derecho.

Viktor había sacado sus propias conclusiones. Todo lo que les había pasado antes, era porque ellos habían sido llamados y fallaron. Ahora su destino es ser esclavos de este lugar fuera del tiempo y el espacio, para toda la eternidad.

-“Como lamento no haber traído algún palo o algo. Un arma me caería bien.”- dijo Viktor.

Lo primero que se le ocurrió fue lo que hizo. Se acercó sagazmente y movió su brazo izquierdo  de forma horizontal. De derecha a izquierda. Lo hizo con toda la fuerza que podía lograr. Golpeo fuertemente la cabeza de Radovan.

Este estaba en tan mal estado, que ese golpe fue suficiente para derribarlo. Al caer soltó la bolsita con el Objeto. Para estos dos, los brazos y piernas de Viktor eran armas mortales. A pesar de su pequeña demostración de fuerza inicial, físicamente no representaban una amenaza para Viktor. Él estaba consciente de que no había nada que temer de ellos.

-“Lo Lamento chicos.”-

Los golpeo repetidas veces. Recordaba sus momentos de clase.

Puñetazos.

-“Primer día de clases, soy el Profesor Viktor Zaitceva.”-

Patadas.

-“Estoy impresionado con su trabajo señor Bardzecki, felicidades.”-

-“Gracias Profesor, se lo debíamos de la vez anterior.”

Codazos.

-“¿De verdad voy a tener una beca?”

-“Te la has ganado Andrey, aprovéchala bien.”

-“Claro que sí Señor. No lo voy a decepcionar.”

Todo tipo de golpes volaron en la habitación mientras Viktor recordaba las vidas de estos dos jóvenes.

-“Yo conocía a sus familias, comí junto con ustedes y sus amigos.”-

Viktor se lamentaba y pudo sentir una pena muy amarga dentro de sí. Radovan y Andrey tenían la voluntad, pero en la lucha, no podían dar ningún tipo de resistencia. Viktor los derrotó fácilmente. Su cuerpo aún estaba lastimado y no pudo evitar sentir dolor.

-“Los Objetos solamente traen maldad y sufrimiento en este mundo.”- Pensó Viktor.  “Quizás todas las personas deberían de saber de su existencia, así se podría evitar su reunión.”-

Tras verificar que los dos fueran incapaces de volver a levantarse, el recogió su bolsita del suelo y se dispuso a salir de la habitación. Pero lo que quedaba de Andrey lo tomó de la pierna. Ellos no tenían ninguna oportunidad de ganar. Lucharon y perdieron. Aun en la derrota siguen luchando. Viktor le partió la cabeza de una patada.

-“Ustedes nunca perdieron su determinación.”-

No fue intencional, el solamente quería liberar su pierna, pero el cráneo de Andrey se había esparcido por el obscuro suelo. Sus cuerpos destrozados seguían con la voluntad de seguir luchando.

-“¿Era esta la voluntad del Objeto, del Holder?”- Pensó Viktor.

Viktor se retiró, no se despidió. No había más que decir. Al abrir la puerta de la habitación, Viktor regresó al centro psiquiátrico. Todo había vuelto a la normalidad. El único que había cambiado era él mismo, porque ahora poseía un conocimiento tal vez más importante que el Objeto mismo.

-“Aquí comienza mi plan para escapar.”-

Ya no quería pasar más tiempo en ese lugar, salió lo más rápido que pudo, con el objeto en la bolsita.


Capítulo 9: Cautivo.

Escrito por BranDean 10-05-2014 en Los Buscadores. Comentarios (0)

“Tú me vas a ser útil. Bueno, la verdad es que no espero mucho de ti, pero como estoy teniendo buena suerte. ¿Por qué no?”

Al cabo de unas horas Viktor se despertó. Estaba vendado y tenía su brazo conectado a un trípode que sostenía una bolsa con algún líquido color claro. Se sentía adolorido, mareado, confundido y todavía tenía dolor de cabeza.

“¿Dónde estoy?”
Se encontraba en una habitación que parecía ser de un motel barato o abandonado. Alex no se complicaba la vida buscando escondites extravagantes o guaridas secretas del mal. Viktor estaba solo, podía intentar escapar, pero no era conveniente, había estado inconsciente por demasiado tiempo, no sabía si Alex estaba afuera de la habitación, cerca del lugar o en otro país. Además no podía escapar por que estaba esposado a la cama. La buena noticia, era que estaba con vida.

Al cabo de veinte minutos, Alex apareció en la habitación. Traía una bolsa plástica, parecía que venia del supermercado.

“Recupérate pronto, me estoy quedando en este lugar más de la cuenta.”

“¿Qué quieres de mí?”

“Tú fuiste el elegido, así que quiero que cumplas con tu misión, pero antes, como tengo miedo de que me mientas, no te pediré que me digas tu información sobre la prueba, no puedo confiar en ti. Sería demasiado arriesgado si lo hiciera yo, solo los elegidos deberían hacer las pruebas.”

“Si te doy el Objeto, me dejaras ir?”

“Te matare de todas formas, así que es mejor si me traes el objeto primero antes de morir.”

Viktor comprendió en ese momento, de que no había más esperanza. Este tipo lo podría matar en este mismo instante, también podría morir mientras hace la prueba, el propio objeto lo podía matar si lo viese, y por si fuera poco, si llegase a sobrevivir a todo lo anterior, también sería asesinado.

“¡Púdrete, hijo de puta! ¡Mejor mátame ahora!”

“Todavía no comprendes la totalidad de tu situación. Viktor.”

“¡¿Cómo demonios sabes mi nombre?!”

“Cuando tienes amigos ricos, encontrar información se vuelve de lo más sencillo.”

Las cosas habían vuelto a cambiar, ahora no solo la vida de Viktor corría peligro, sino también la de…

“Sé que tienes una hija muy guapa.  Por cierto, yo podría ir a visitarla, si me haces enojar mucho. Además la pobre de tu madre ya ha tenido demasiado, sería más humano ponerla a dormir de un vez, en vez de enterase de lo que les paso a su hijo y nieta.”

“De acuerdo, ya entendí. Hare lo que me pides. Pero no te acerques a mi hija.”

“No es tu hija, ni biológica ni legalmente, así que no te pongas tan sentimental. Cumplirás tu misión cuando estés listo.”

Viktor no tenía ánimos de discutir su paternidad con este enfermo pedófilo. Era mejor dejar las cosas así, por más que esa frase lo haya lastimado. Alex salió de la habitación, apago las luces y cerró la puerta con llave.

En los días en que Viktor permaneció como su prisionero, nunca logro averiguar, cuáles eran las actividades diarias de Alex. Lo único que era constante era que escribía correos electrónicos en una laptop y de vez en cuando leía el Grimorio, cuyo contenido era secreto para Viktor.

Los días cuando Alex se encontraba de buen humor, le mostraba su enferma colección de pornografía infantil. Más bien era que lo obligaba a verla con él. Viktor ni siquiera estaba seguir que si sobreviviría a esto, pero las falsas esperanzas de escapar, eran lo que lo mantenía cuerdo.

Después de 25 días de cautiverio, Alex considero que Viktor estaba lo suficientemente recuperado como para poder conseguir su Objeto. Él se encontraba deshidratado, desnutrido y con mucho dolo, pero estaba mucho mejor que antes. Al menos podía caminar y moverse con cierta normalidad. Alex le inyectó alguna droga para dormirlo. Al despertarse estaba de nuevo en la parte de atrás de ese carro. El mismo donde había sido secuestrado, hace casi un mes.

“Hemos llegado. Recuerda el plan,  entras, consigues el Objeto, sales, me lo entregas y salvas a tu familia.”

“……..”

Viktor se sentía un poco desorientado, pero entendía perfectamente la magnitud de su situación.

Beep, beep, beep.

Excepto ese sonido, y la sensación de un bulto alrededor de su abdomen.

“Solo para estar seguro de que cumplas con tu parte y no intentes escapar, instale una bomba de ácido a tu alrededor. Funciona a control remoto, si veo algo que no me agrada, la detonare. Te la quitare cuando me entregues el objeto. A y no te preocupes por el sonido, nadie lo va a notar.”

“Entendido.”

Viktor asintió con su cabeza, ahora sus posibilidades de escapar habían sido más que reducidas. No sabía si la policía lo estaría buscando. Si los empleados del centro de reinserción social llamaran a las autoridades, o si alguien lo reconocería.

“Sal del auto, te estaré observando.”

Sin decir más, Viktor salió del coche. Cruzo la calle y entro. Su misión había comenzado.


Capítulo 8: Cuando dos partes se unen.

Escrito por BranDean 10-05-2014 en Los Buscadores. Comentarios (0)

“Bueno Carl, ya conoces mis historias. ¿Quieres abrir el Grimorio ya o te cuento algo de Blanca Nieves?”

“Por eso vine, vamos a abrirlo. Quiero ver lo que pasara.”

Algo no estaba bien, hace ya buen tiempo que Viktor había avisado a la policía, pero no había ningún indicio de los uniformados. Viktor veía su reloj, y cada minuto se sentía como una eternidad. Debió de irse del lugar en ese momento, pero extrañamente no lo hizo.

Las cosas que escuchaba eran increíbles, antes creía que estos tipos solo eran unos depravados, pero ahora parecen ser más unos locos psicópatas, que alucinan demasiado. Probablemente consumían drogas, porque lo que decían no tenía ningún sentido, tiene que ser una fantasía. Viktor nunca los tomo enserio, aunque. Ellos hablaban con la misma serenidad como cuando se referían a los niños. No parecían estar mintiendo.

Carl le entrego su llave a Alex. Estos dos estaban ansiosos y no podían espera para ver lo que pasara cuando estos dos objetos se junten. Viktor logro ver como una patrulla llegaba en el momento indicado. Lastimosamente Carl y Alex también la vieron.

“Los chicos de azul se quieren unir a la fiesta.” –Dijo Alex.

“Dejaros, estoy seguro de que algo grande va a pasar.”- Sugirió Carl.

Viktor se levantó de su mesa y discretamente se dirigió hacia la salida, mientras dos oficiales se acercaban. Viktor señalo con su dedo a los dos sospechosos y los oficiales entendieron perfectamente.

Pero cuando estaban a pocos metros de los dos. Carl y Alex unieron la llave y el Grimorio.

La llave entro perfectamente y e instantáneamente un sonido ensordecedor, parecido a un zumbido muy agudo, retumbo en las paredes del café de Sussane. Al mismo tiempo, una luz blanca, más brillante que el sol, salió de las páginas del Grimorio.

Lo que sucedió después, fue una tremenda explosión, que fue lo suficientemente poderosa, como para destruir el edificio entero y lo que se encontrara a unos pocos metros a su alrededor. Humo, cenizas, fuego y escombros salieron disparados del lugar. El sitio se volvió un caos horrendo. Ninguna pared quedo en pie. En solo unos minutos habían muerto muchas personas, excepto tres.

Carl y Alex se encontraban en perfecto estado. La mesa que los dividía era el único mueble que quedo intacto.

“Con que esto es lo que pasa.”- Dijo Alex.

“Jajaja. ¿Crees que pase lo mismo, cuando se junten más objetos?

“No lo creo, pienso que estos son especiales. Hasta ahora, estos son los únicos que han pedido condiciones específicas para su reunión.”

“Pero ahora las condiciones están cumplidas, podemos ver el contenido del libro.”

“Aun no, hacen falta objetos para liberar todo su potencial.”

“¡Dijiste que con esto bastaría!”

Por primera vez en toda su conversación, esta fue la vez cuando Carl, había levantado su voz. Parecía sumamente molesto.

“Me mentiste. Dijiste que esto sería lo último.”

“Para serte sincero, nunca espere que lograras obtener la llave. Y ahora que la tengo, ya no te necesito.”

“Me vas a escuchar bien, tu—“

¡BAAM!

Un solo sonido seco de disparo se escuchó en la escena. Alex había sacado una pequeña pistola de su bolsillo. Con un solo disparo certero, acabo con la vida de Carl. Su cadáver callo sobre la mesa. Alex no quiso correr ningún riesgo he hizo otros 3 disparos a la cabeza de Carl.

“He terminado aquí.” – Pensó Alex.

Pronto las autoridades llegarían, y u escandalo se aproximaba. Lo mejor es escapar y desaparecer de la escena del crimen. Pero cuando Alex se estaba alejando del lugar, escucho una voz. No, más bien un gemido de dolor. Viktor había sobrevivido a la explosión. Alex no pudo evitar abrir sus ojos bruscamente y sin pensarlo grito:

“¡¿Cómo?!”

Se podría decir que Viktor tuvo mucha suerte, o quizás era algo más. Él estaba desorientado, su cuerpo le dolía, no podía ver bien, y sus tímpanos estaban reventados.

Tenía dos costillas rotas y su mano derecha había sido aplastada por un pedazo de concreto, aunque no se la había destrozado. Logro liberar su mano y pudo arrastrarse unos cuantos metros.

“Estoy vivo.”-Pensó Viktor. Su mente estaba en medio de un estado de confusión extrema. El deseo ciego de sobrevivir era lo único que lo movía.

Veía luces, escuchaba cosas, pero no quería darse por vencido. Fue capaz de ponerse de pie, apoyándose en un bulto de escombros y los restos de un muro. Pero en ese instante escucho el sonido del cargar de una pistola.

Viktor volteo su cabeza con mucho dolor y esfuerzo y fue capaz de ver como Alex le apuntaba con su arma. Alex no dijo nada, lo tomo de los brazos y a punta de pistola lo obligo a caminar. A su alrededor, era un caos. Las personas que estaban en la escena comenzaron a acercarse para buscar sobrevivientes. Los bomberos, la policía y ambulancias estaban en camino. Alex engaño a muchos haciéndose pasar como un ciudadano común que estaba rescatando a un amigo. Ambos se entraron en un auto que estaba discretamente escondido en un callejón.

Viktor solo podía obedecer, no había manera de resistirse. Se quedó quieto en la parte trasera del carro, mientras Alex conducía. Lo había logrado. Escapo de la escena sin problemas, consiguió un objeto más y como si fuera poco…

“Eres un Buscador, por eso estas vivo.”

“……..”

Por más que quisiera hablar, no tenía las fuerzas suficientes.

“Los Holders, o quizás los mismos Objetos, son los que seleccionan a las personas y los vuelven Buscadores. Puede que aún no lo sepas pero ahora te toca a ti.”

Fue en ese mismo instante mientras el automóvil se movía, que Viktor por primera vez sintió el llamado.

Ven por mí.

Con una inexplicable energía, Viktor grito fuertemente. Su cerebro estaba recibiendo todo tipo de información con instrucciones sobre su misión.

“Justo a tiempo. No te resistas, la primera vez siempre es así.”

Luego de varios momentos de incesantes dolores de cabeza, Viktor perdió el conocimiento.